Masajes Milenarios Ayurvédicos

Masaje Ayurvédico - Introducción al Masaje Ayurvédico

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La palabra que se usa para masaje en los textos ayurvédicos es samvahana. También se usa como sinónimo la palabra mardana. Este término significa masaje incluyendo la presión, la fricción y otros procedimientos como la manipulación de músculos, pelo y articulaciones.

Mardana se ha dividido en varios tipos: deha mardana (masaje en todo el cuerpo), kesa mardana (masaje en la cabeza), udvartana (masaje corporal con polvos secos), utsadana (masaje con pasta de hierbas), udgarshana (masaje reforzado con polvos secos), abhyanga (masaje con aceites).

El udvartana o masaje con polvos secos y calientes reduce vata y kapha; disminuye el nivel de grasa, da fuerza al cuerpo y es beneficioso para la piel. El utsadana es más útil como masaje cosmético para las mujeres. Da la sensación de felicidad y suaviza la piel, haciéndola más ligera y bella. El udgarshana es útil para la eliminación de obstrucciones en los canales y elimina los picores y prurito de la piel.
El aceite y otras pastas de hierbas, o las medicinas aplicadas sobre la piel para realizar los masajes penetran a través de ella y llegan a todos los tejidos y órganos del cuerpo.
El aceite medicado usado para el masaje permanece en la piel 5 minutos y, a continuación, se extiende gradualmente a cada uno de los tejidos corporales.
El aceite tarda unos 100 segundos en penetrar por cada uno de estos tejidos.

El órgano sensorial del tacto es el más importante y está asociado de forma inseparable con la mente. Esta es la razón de que el masaje no sólo sea una forma de controlar el Vata dosha, sino que también tiene efecto sobre la mente. El masaje con aceite seguido de masaje con polvos y la fomentación, eliminan la obstrucción de los canales.
Un masaje con aceite elimina la suciedad de la piel colaborando indirectamente con la acción de los pulmones, del intestino grueso y de los riñones. La circulación de la sangre mejora, y facilita la exfoliación de las células cutáneas superficiales muertas, tonifica la piel y contribuye al proceso de ejuvenecimiento de la misma, ayudándole a mantener su elasticidad y fuerza.
Los seres humanos necesitamos tocar y ser tocados. Los individuos privados de contacto físico son inseguros, inestables y más propensos a contraer enfermedades.

El abhyangam o masaje ayurvédico se compone de cuatro partes: masajes, aplicaciones, manipulaciones y estimulaciones. La técnica de masaje que se aplique dependerá de tres factores: la constitución de la persona, la dolencia o molestias concretas y la predominancia o tipo de tejidos. El abhyanga actúa en cuatro niveles: psíquico, energético, fisiológico y estructural. En el masaje ayurvédico es necesario tener en cuenta cuatro conceptos: principios, práctica, propiedades y aplicación.

Los principios hacen referencia a los tres doshas: vata, pitta y kapha. Es necesario estudiar estas tres energías, su predominio y su funcionamiento, la constitución y el estado de la persona según los principios de los tres humores.

Antes de ejecutar los tratamientos, el terapeuta debe prepararse.

Aprender a preparar la mente, la respiración, las manos, la postura, el ambiente, el paciente y los aceites.
La mente ha de estar en calma y sana.
La respiración ha de ser profunda y libre.
Las manos han de estar llenas de energía.
La postura ha de ser relajada y cómoda.
El ambiente ha de ser agradable y confortable.
El paciente debe estar preparado.
Los aceites y las cremas han de ser apropiados según los principios del Ayurveda.

Durante la aplicación del masaje ayurvédico podemos utilizar distintos principios activos con propiedades diferenciadas, que se seleccionan sobre la base de los principios de los tres doshas. Estos principios activos son los contenidos en los aceites, cremas, polvos, decocciones, etc., y que podrían dividirse en tres tipos: Anti vata: La energía caliente y oleosa contra el dolor, tonifica. Anti pitta: La energía fría es calmante, depurativa y refrescante. Anti kapha: La energía caliente y seca es drenante, depurativa y adelgazante. Para llevar a cabo el masaje sin cansarse en necesario seguir algunas pautas: Mantener una posición y respiración correctas, tener seguridad y tranquilidad.

Tener la disposición mental apropiada, el ritmo correcto, la manipulación y presión correctas. Realizar la práctica de manera regular y consciente. Hacer el tratamiento con atención, intensidad y alegría. Todos podemos dar un masaje si nuestra mente y nuestro cuerpo están dispuestos a dar. Naturalmente, hay que aprender técnicas para realizar un masaje terapéutico, pero existe también un método sencillo no técnico que brota de la persona de manera instintiva y natural.

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